A mediados de Junio de 2007 comenzamos a trabajar en el Salón Norte de la Casa Rosada.En lo personal pasaron varios días antes de que pudiera relacionarme con mis herramientas de siempre. Debí vencer una sensasión muy particular.
Las aberturas de medio punto, la enorme mesa y los balcones del primer piso con las persianas abiertas hacia los edificios que después fui reconociendo, me llenaban de una especie de respeto, que me daba deseos de suspirar y mirar y estar sin que nadie me hablara.
Había que dorar las molduras, de eso se trataba el trabajo mío y el de la "tropa"....
sigo contando en la próxima...
viernes, 9 de noviembre de 2007
jueves, 8 de noviembre de 2007
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